LUX9597
Ficción - KookV- jktop-
La mansión Kim se alzaba como un mausoleo iluminado por focos fríos, fingiendo elegancia mientras ocultaba su podredumbre. Taehyung bajó del auto con pasos deliberados, el abrigo negro ondeando como alas rotas. No había nostalgia en su mirada al recorrer la fachada; solo un cálculo frío.
Hacía siete años que lo habían echado como a un perro callejero. "No necesitamos dos donceles inútiles", le habían dicho. Taesung se quedó: el gemelo perfecto, el que sonreía para las fotos, el que recibía besos y regalos. Taehyung fue enviado al campo a pudrirse en silencio. Dos rostros idénticos, dos destinos opuestos.
Ahora, el perfecto Taesung había caído. Fiestas hasta el amanecer, alcohol, amantes, deudas... y finalmente miedo. Miedo al anillo que Jeon Jungkook pondría en su dedo, miedo a la jaula dorada del matrimonio por conveniencia. Una noche desapareció sin dejar rastro, dejando a la empresa Kim al borde de la quiebra. El contrato con Jeon Enterprises era la única tabla de salvación: una alianza matrimonial que traería inversiones millonarias.
Y entonces llegó la carta. No una súplica. Una orden.
"Vuelve. Toma su lugar. Cuatro millones en tres años. Firma y desaparece después si quieres."
Taehyung había sonreído al leerla, los colmillos rozando su labio inferior. Sus padres ni siquiera fingían cariño. Sabían quién era. Sabían que el hijo que habían desterrado ahora era su última carta.
La puerta principal se abrió antes de que tocara. Su madre estaba allí, impecable en un vestido gris perla, pero con los labios apretados en una línea de disgusto. Su padre, detrás, con los brazos cruzados y la mirada de quien evalúa una mercancía defectuosa.
-Taehyung -dijo ella sin emoción, sin abrazo, sin sonrisa-. Llegas tarde.