Ficker-Girl
El mundo no terminó de golpe.
Se fue apagando, como una ciudad sin electricidad.
Abigail Van Clark lo vio todo demasiado temprano, tenía diez años cuando el bosque dejó de ser seguro. Cuando una niña llamada Sophia dejó de ser una desconocida y un disparo accidental convirtió la infancia en algo que ya no iba a volver.
Desde entonces, sobrevivir dejó de ser una elección, se convirtió en rutina. Creció entre grupos rotos, promesas que duran menos que el hambre, y lugares que siempre parecen hogar...justo antes de dejar de serlo.
En un mundo donde la moral es un lujo, Abby fue durante años algo extraño: una brújula en medio del caos, una niña que creía que todavía había cosas que no se podían perder.
Hasta que empezó a perderlas.
En la prisión aprendió a curar heridas que no siempre tenían solución, en Alexandria dejó de ser solo una sobreviviente para convertirse en alguien útil, precisa, necesaria, casi imposible de reemplazar.
Pero el mundo no recompensa a los necesarios, sino que los rompe primero.
Mientras las alianzas se forman y se quiebran como hueso seco, mientras las comunidades negocian con la muerte como si fuera moneda, Abby crece entre decisiones que nunca deberían caer en manos de alguien de su edad.
Y en medio de todo eso, Carl Grimes. El hijo del líder.
El chico con el que creció peleando, sobreviviendo y sin darse cuenta, aprendiendo a mirar de otra forma, lo que empieza como roce se vuelve costumbre, lo que es costumbre se vuelve dependencia. Y lo que nadie se atreve a nombrar empieza a existir incluso cuando el mundo insiste en morir.