SOFII_DVL
Santa Marta, 2003-2004. Cinco adolescentes de 15 años del barrio Pescaíto -Bachira, Ness, Chigiri, Otoya y Rin- pasan los días jugando fútbol descalzos en la playa, riendo y soñando con salir de la pobreza algún día.
Pero Ness ya sabe que los sueños no pagan cuentas. Desde los 12 años, por pura ambición, se metió en el mundo narco: un narco joven y peligroso lo eligió como su favorito, le pagó depilación, cremas importadas, inyecciones para afinar cintura y marcar abdominales sutiles... a cambio de noches, silencio y obediencia.
A los 15, Ness ya tiene el cuerpo que todos miran de reojo: cintura pequeña, piel suave como seda, glúteos perfectos, rostro delicado y cabello brillante. Y siempre les repite a sus amigos con esa sonrisa que convence:
"Esto es el paraíso, muchachos. Con este cuerpo te pagan por existir. Solo hay que pagar un pequeño precio".
Uno a uno caen. Primero favores pequeños, luego noches enteras. El novio narco de Ness empieza a pedir que le "presten" a sus amigos como pago extra. Los chicos se inyectan, se depilan, se matan de hambre, van a clínicas clandestinas para lograr esa perfección delicada y seductora que promete todo... o eso creen.
Pero nadie les dijo que el paraíso perfecto nunca existió. Solo había narcos que los usaban, celos que mataban y un barrio que nunca los dejaría ir.
Nadie es santo aquí. Todos traicionan. Todos pagan.