OLovelyBastard
Sus ojos subieron hasta encontrar los Max, y por primera vez desde que había llegado, algo cálido rompió la dureza de su expresión: Devoción.
Una devoción peligrosa. La clase de devoción que no pedía nada a cambio, pero que sería capaz de reducir un mundo entero a cenizas si eso significaba mantenerlo a salvo.
Porque cuando Sergio lo vio así, herido y temblando con un terror apenas escondido, se dio cuenta que estaba mirando al hombre que había elegido como suyo y un simple pensamiento inundó su mente sin resistencia:
Si el mundo insistía tanto en lastimarlo, entonces Sergio con todo el gusto reduciría el mundo a cenizas, con tal de que no vuelvan a dañarlo. Y quedó claro, para cualquiera lo bastante estúpido como para volver a intentarlo, que ni el paddock entero, ni George Russel, ni siquiera Dios habrían podido detenerlo si decidía incendiar el mundo por Max.
Holiii este es mi primer fanfic, espero les guste chavos :")