Joss_MQ
No recuerdo el sonido del choque.
No sé si grité.
No sé si lloré.
Solo sé que, desde entonces, todo es silencio.
Me desperté con la garganta rota, la memoria hecha jirones y un nombre ardiendo entre los fragmentos de mi mente: Minjoon.
Dicen que fue un accidente.
Dicen muchas cosas.
Y yo aprendí a fingir que lo creo.
Años después, me entregaron como moneda de paz.
Una alianza sucia entre mi familia -"las serpientes"- y los Choi, el grupo del sur.
Un matrimonio arreglado con el mismo heredero que, en mis recuerdos distorsionados, lleva mi desgracia tatuada en la piel.
Minjoon.
Pero no apareció.
Huyó.
Como los cobardes.
Como los culpables.
Entonces él llegó.
Subong.
Sonreía como si disfrutara la tragedia.
Como si supiera secretos que yo aún no recordaba.
Me dijo que no me tocaría.
Que este matrimonio no era real.
Que no me debía nada.
Pero luego me miró.
Lento. Profundo.
Como si pudiera desvestirme sin usar las manos.
Y murmuró algo que no pude oír, pero sí entender:
"Te haré desearlo."
Y por primera vez, desde aquel día sin memoria, sentí miedo.
No por él.
Sino por mí.
Porque parte de mí... ya lo deseaba.