Artemis-Walker
Senku siempre fue una persona racional y prágmatica, alguien que no tenía tiempo para fantasías ni cuentos de hadas. No es que su padre no lo hubiera intentado, pues él quiso criarlo como a un niño normal, era más bien que Senku pasó de cualquier pensamiento fantasioso, basando toda su vida en las evidencias, en lo que se podía comprobar y gracias a eso, su visón del mundo era vasta, pero siempre real...
Al menos hasta que, una noche, recibe una noticia que destrozó esa realidad que había construido a través de los años.
Una criatura que toda su vida creyó una mera fantasía, se deslizó cual seda en el agua de aquel acuario, frente a sus ojos, regresándole la mirada con un gesto asesino que prometía su muerte si intentaba acercarse más.