NikolVillamil22
Dominic Sherwood lo tiene todo: la sonrisa perfecta, el cuerpo esculpido y una seguridad que derrite a cualquiera. Es el rey indiscutible del campus, y tanto chicos como chicas se arrodillan con solo un guiño. Todos, excepto uno: Matthew Daddario. Mientras el mundo se desvive por Dominic, Matthew lo observa con una frialdad que desarma, sin inmutarse ni un segundo ante su encanto.
El destino, caprichoso, los obliga a compartir habitación por un semestre completo. Lo que podría ser un caldo de cultivo para el drama, Matthew lo convierte en su campo de batalla. Él no está ahí para pelear; está para demostrarle al intocable Dominic que hasta el chico más malo puede tener a alguien que, con una sola mirada, lo vuelva totalmente dócil.
La convivencia se vuelve un juego de ajedrez de piel y provocación. Matthew usa su silencio como un arma, sus ojos grises como un imán y cada roce casual como una promesa. Dominic, por su parte, se ve atrapado en un torbellino que no había previsto: el serio y reservado Matthew resulta ser el más provocador cuando quiere, con una lengua afilada y una mirada que enciende algo mucho más profundo que el deseo.
Pronto, el "rey" descubre que no hay corona que valga frente a la mirada de Matthew. Una sola de sus miradas lo desarma, lo derrite, lo deja sin aliento y, para su horror, completamente dócil. Lo que comienza como un desafío se convierte en una adicción, y Dominic, acostumbrado a tenerlo todo, descubre que lo que realmente necesita no se conquista, sino que se entrega.
En esta historia de egos y poder, el chico que nunca se rinde encontrará a su único rival: el que sabe que la verdadera dominación no se grita, se susurra con la mirada.