elquepuede22
La forja de Ethari siempre había sido un refugio, un lugar donde el mundo exterior quedaba silenciado por el sonido rítmico del martillo golpeando el metal. Para los habitantes del Bosque Lunar era un taller sagrado; para Ethari, sin embargo, era mucho más. Era el corazón donde depositaba sus temores, sus sueños y el amor que sentía por un elfo cuya vida pertenecía a las sombras.