DA10912
- Reads 1,660
- Votes 159
- Parts 5
Porque mil heridas cerraron en dolor; las flechas no sanaron, solo trajo penumbra y pesar, y el cielo solo pudo contemplar.
Chuuya vivía abismado; solo un panadero que carecía del querer ir mano a mano.
Osamu vivía con dolor entrelazado; agónico viento que camuflaba el eco de lo que no se pudo evitar en el pasado.
Dos maneras de suicidio: Dazai con el físico, y Nakahara con el mental; porque por más que quisieran, al ser el mundo de esta manera, era imposible no quererse apuñalar.
Pero amaron; se superaron.
Eran como poesía y prosa; inseparables, como si recibieran órdenes de una diosa. Eran insaciables como arena pidiendo al océano solo una cosa; frescura y paz. En zona costera se pudo dar, en cielo también, y sus almas miraban el atardecer, deseando tocar la Luna, pues si ni la Luna ni las Estrellas se podían bajar, Osamu subiría hasta el cielo con Chuuya, solo para dedicarle los astros sin penumbra.