maxi_ada
- Reads 283
- Votes 36
- Parts 16
Ellos dos se conocieron casi por casualidad, como si la vida los hubiera puesto en el mismo camino sin que lo notaran. Al principio solo hablaban por tonterías, cosas simples... hasta que poco a poco comenzaron a entenderse de una forma que con nadie más les pasaba.
Y aunque seguían diciendo que eran "solo amigos", cada vez que uno hablaba, el otro sonreía sin darse cuenta. Había algo raro, algo que no podían nombrar, así que decidían ignorarlo y seguir como si nada.
Con el tiempo sus conversaciones se hicieron más largas, más profundas, más cómodas. Empezaron a contarse secretos, miedos, cosas que no decían fácilmente. Pero ahí estaban, escuchándose de verdad.
Y entonces empezaron las bromas...
Esas bromas que en teoría eran de juego, pero que por dentro les movían algo enorme.
-"¿Qué harías si yo fuera tu novio?"
-"No sé... tal vez te aguantaría tus tonterías todo el día."
-"Uy sí claro, ya te enamoraste ¿verdad?" (risa nerviosa)
-"Cállate, es broma."
Pero justo después de decir "es broma", los dos sentían ese pequeño golpe en el pecho, como si algo dentro quisiera salir.
Empezaron a molestarse como si de verdad fueran pareja:
Que si "eres mío", que si "celoso", que si "a ver dame atención", que si "ya no me quieres". Y siempre lo disfrazaban de chiste... para no aceptar que en realidad, algo muy real estaba creciendo.
A veces se quedaban callados unos segundos después de una broma fuerte, como si ambos pensaran lo mismo:
¿Y si no es solo un juego?
Pero todavía no se atrevían a decirlo.
No querían arruinar lo que tenían, y al mismo tiempo... tampoco querían perder eso raro y bonito que estaban sintiendo.