ahzx_op90
Sunoo siempre tuvo las cosas claras.
Sabía con quién juntarse, a quién querer y, sobre todo,
a quién evitar.
Ni-ki entraba directo en esa última categoría.
Demasiado turro.
Demasiado seguro de sí mismo.
Demasiado provocador.
Demasiado amigo de Sunghoon.
Porque Sunghoon sí era distinto. No gritaba, no molestaba, no insistía. Con él, Sunoo se sentía cómodo, tranquilo, a salvo. Por eso cuando empezaron a salir, pensó que estaba haciendo todo bien. Pensó que había elegido lo correcto.
Hasta que terminó.
Y fue justo ahí cuando Ni-ki empezó a aparecer más de la cuenta.
Miradas que duraban un segundo de más.
Comentarios que sonaban a broma, pero no lo eran.
Una presencia constante que Sunoo juraba ignorar.
-Yo con él, ni ahí -se repetía una y otra vez.
Pero el problema de repetir tanto algo...
es que a veces deja de sonar verdadero.
Ni-ki no era amable. No pedía permiso. No se iba cuando Sunoo se lo pedía. Seguía ahí, molestando, provocando, rompiendo todas las reglas que Sunoo se había impuesto para no volver a salir lastimado.
Y sin darse cuenta, el rechazo se volvió costumbre.
La costumbre, atención.
Y la atención... algo peligroso.
Porque decir ni ahí es fácil.
Sentirlo de verdad, no tanto.