GOLDEN
3 storie
Junto a los tres tristes tigres di sonidoestereofonico
sonidoestereofonico
  • WpView
    LETTURE 2,175
  • WpVote
    Voti 358
  • WpPart
    Parti 35
"Vengan y vean, allí están por llegar..." El mundo que todos piensan y no dejan ver; las palabras que se esconden dentro de cada distinto ser. A veces, la vida parece una flor que algunos quieren soltar por sus espinas. Mis tres tristes tigres siguen sinceros a mí, sin saber que sigo con ellos a escondidas. Junto a ellos estaré, y les dejaré ver qué ocurre en este cruce de vidas. No le temo al tiempo ni a los pensamientos, tampoco a las sorpresas ni a los sentimientos. Entre el frío de la noche y el sol de primavera, vengan conmigo a ver qué pasa en la vida de aquellos que se aterran.
Main Dish (+18) di vhaldai
vhaldai
  • WpView
    LETTURE 49,105
  • WpVote
    Voti 5,850
  • WpPart
    Parti 22
Ella está obsesionada con su olor. Él está obsesionado con ella.
Mercucio amó a Teobaldo di MoonRabbit13
MoonRabbit13
  • WpView
    LETTURE 251,524
  • WpVote
    Voti 30,998
  • WpPart
    Parti 41
Antes que Romeo. Antes que Julieta. Otros dos se amaron. Un Capuleto de sangre y un Montesco de corazón. Un amor tan potente y tan prohibido que solo puede terminar en un trágico duelo. La bella Verona está infectada por algo peor que la peste: el odio entre dos familias. Y el honor que corre por sus venas y mancha los adoquines de la ciudad. Teobaldo Capuleto lo sabe muy bien. Desde su nacimiento le han inculcado el odio hacia los Montesco, aquellos monstruos que le arrebataron a su padre y a su hermano. Aquellos que ahora amenazan con arrebatarle a su prima Julieta, la luz de sus ojos. Mercucio ha intentado mantenerse alejado de la discordia entre las dos casas. De hecho, ha intentado mantenerse alejado de los conflictos de Verona y de su padrino, el príncipe de la ciudad, lo más que pudo. Pero sabe que no podrá huir por mucho tiempo, no cuando tiene una deuda que saldar con la familia Montesco. No cuando un Capuleto ha descubierto su más atesorado secreto. El final de esta antigua enemistad está cerca. Pero no acabará sin que antes se crucen las estrellas y las espadas de Teobaldo y Mercucio.