bisum_02
Hace mucho tiempo existían dos naciones.
Las dos fuertes y con líderes justos y virtuosos, preocupados por su pueblo.
Bendecidas por los dioses del sol y la luna.
Al principio eran aliadas, compartían comercio, celebraban la primavera y el invierno con alegría y gozo, crecieron juntas para ser grandes naciones, pero un conflicto las separó.
Se llenan de rencor; cada vez había más conflictos y malentendidos.
Las naciones peleaban y peleaban; no había paz; pasaron los años y las generaciones.
Pasó tanto tiempo que el conflicto principal se perdió; nadie sabe la razón.
Llegó una generación que prometería paz; ya no había guerras; había conflictos, sí, pero las dos naciones acordaron ya no pelear y resolverlos de manera diplomática.
Pero el destino tenía otros planes.
Hace unos años los reyes del Sur fueron asesinados.
La orden vino del Norte, del despiadado rey del Norte.
Ya no era el muchacho alegre; se convirtió en un monstruo despiadado, pero no siempre fue así.
Había perdido a alguien muy importante para él, su dulce esposa, su reina.
En un ataque causado por el mismo pueblo, los rumores decían que los causantes eran los del Sur; era una total mentira.
Pero al rey no le importó buscar la verdad, solo actuó.
Mató a sus viejos amigos.
Dejando una nación desamparada.
O eso él creyó.
El fénix nace de las cenizas.
Y el nuevo rey de la nación del Sur no descansaría hasta ver justicia.