«Si tu ojo te hace pecar, sacátelo...
Pon cuidado de que la piel no se queme primero»
.
Casarse fue el contrato. Tocarlo fue la cláusula que se impuso
¿Qué pasará cuando lo logre?
|SECUELA DE ECDLL|
El canto le avisaba. El baile lo condena.
Sin miedo, solo instinto.
La verdad solo era la pista para poder bailar con el monstruo. Un monstruo sin latidos, sin cuerpo, pero con sangre.