LayanEC
En la era actual, la humanidad todavía inclina la frente ante altares vacíos. Aureon, el Silencioso, es adorado como dios supremo, aunque jamás ha respondido a una súplica ni detenido una sola tragedia. La fe se tambalea, y lo que antes era certeza ahora es solo costumbre.
En los cielos, dos diosas permanecen como guardianas cansadas: Sirilak y Orm. Antaño juraron proteger el orden que Aureon estableció, pero el caos creciente las obliga a cuestionar si aún existe algo que guardar.
Sus manos, atadas por leyes divinas que ellas no escribieron, solo podían observar. Hasta que tres mortales cambiaron su silencio: Bingy, Suga y Yerin.
Ellas saben que los hilos de esos tres no son comunes. Que un destino mayor los rodea. Y que protegerlos quizá signifique romper las mismas cadenas que atan a las diosas.
Porque hay voces que comienzan a hablar de antiguas creadoras: el Sol y la Luna, diosas olvidadas, borradas por Aureon de la memoria del mundo.
¿Son mito? ¿Son advertencia? ¿O son la raíz de una verdad que ni siquiera los dioses guardianes se atreven a enfrentar?
Así se abre un nuevo ciclo. Donde los mortales despiertan, las diosas dudan, y el eco de un dios ausente amenaza con desmoronarse frente a la primera rebelión contra lo eterno.