_chocolates_360
El viento frío de la montaña siempre parece llevarlas de regreso la una a la otra.
Entre amaneceres suaves, miradas tímidas y flores creciendo alrededor de sus pasos, Skye y Everest aprendieron que el amor puede sentirse como un hogar incluso en medio del invierno.
Aunque el destino las separe, siempre vuelven a encontrarse... porque así está escrito.
Y cada vez que las campanas suenan a lo lejos, vienen acompañadas de flores, como si el mundo quisiera recordarles que algunas almas jamás dejan de pertenecerse.
Pero no todas las historias destinadas a existir están destinadas a durar.
A veces el amor también duele. A veces las promesas se rompen con el frío, y los recuerdos terminan siendo lo único que queda entre dos corazones que alguna vez juraron permanecer juntos.
Y aun así... incluso cuando todo termine, cuando solo queden flores marchitas y el eco de aquellas campanas, Skye seguirá buscando a Everest en cada invierno.
Porque hay amores que ni siquiera la muerte puede hacer desaparecer.