maizi-okuda
En un reino antiguo, antes de que existieran los astros, nacieron dos seres destinados a marcar el equilibrio del mundo: Sol, un príncipe con poderes celestiales capaz de crear luz y esperanza, y Luna, una niña con dones opuestos que representaban la oscuridad necesaria para mantener el balance.
Aunque Luna fue abandonada, Sol la acogió en el palacio y juntos forjaron una amistad profunda, que pronto se transformó en un vínculo inseparable.