Lex_Original
En el mundo de la mafia, algunos vínculos no se eligen... simplemente se imponen.
A los 17 años, Osamu Dazai ya había decidido su destino: morir. Ni la mafia, ni la violencia, ni el peligro lograron darle lo que buscaba. Solo prolongaron su existencia, como una condena silenciosa.
Chuuya Nakahara, en cambio, lo odiaba. Con una intensidad casi absurda. Trabajar con Dazai era un castigo constante... uno que parecía no tener fin. Hasta que un día, lo tuvo. Dazai desapareció, sin explicaciones y sin despedidas.
Y por primera vez, Chuuya sintió alivio.
Pero la ausencia pesa más de lo que cualquiera admitiría. Porque olvidar no es tan simple como parece y hay personas que, incluso después de irse, siguen ocupando cada rincón de lo que queda.
¿Qué sucede cuando aquello que más detestabas... era también lo único que te mantenía completo?