ALICEBLUE08
Desde que tiene memoria, la lealtad no fue una simple enseñanza para ella; fue el cimiento sobre el cual construyó su identidad, una ley sagrada e inquebrantable que su gente le grabó a fuego en el alma. Le enseñaron que una persona sin palabra no es más que una cáscara vacía. Por eso, la herida de la traición caló tan hondo. Cuando aquel hombre, en quien el su rey había depositado su confianza, rompió sus votos y secuestró a la reina la misma soberana a la que ella había prometido proteger con su propia sangre ella mundo que conocía se desmoronó. En medio de las cenizas de ese engaño, se hizo un juramento definitivo: no descansará hasta traerla de vuelta al trono. Ha aceptado con fría lucidez que el camino de la redención no será benévolo; está plenamente dispuesto a marchar hacia el abismo, entregando su cuerpo a las heridas y su mente a la locura, si ese es el precio para que su reina regrese a salvo.Sin embargo, el destino aguardaba con un giro que jamás pudo prever en su calculada marcha hacia el martirio. En mitad de ese trayecto hostil, entre la sangre y la desesperación, descubrió algo que amenazaba con tambalear sus fríos cimientos