Elizabeth_Romero
Luis vive cansado, con el olor a café impregnando en su ropa y el calor asfixiándolo constantemente. Su vida se basa en trabajar, estudiar y resistir. Descansar no es un opción para él. Luis solo sobrevive para ayudar a su madre con los gastos de la casa, atrapo en una rutina monótona, pesada y agotadora, donde parece que ya no hay espacio para nada más.
Todo cambia un día cuando se topa con un cliente que al principio es su mala educación lo que llama la educación, luego, cuando comienza a llegar regularmente al restaurante; llega de noche, se sienta solo, lee en silencio o ve por la ventana mientras se toma un café negro, siempre con esa expresión apagada y esos ojos que demuestran que el cansancio no e solo físico.
Sin darse cuenta, se vuelve cercano a Damián, quien desde su primer encuentro quedo flechado por Luis. Mientras Luis carga con el cansancio, calor y desgaste diario, intenta entender si lo que siente por Damián, ¿es simple curiosidad o algo que lo sobrepasara por completo haciéndolo sentir cosas que antes no creyó?