chicazafiro23
- Prince había sobrevivido a guerras, dioses y al paso implacable de los siglos.
Pero nada la había preparado para perder a Natasha Romanoff.
El mundo siguió girando, cruel e indiferente, mientras - permanecía inmóvil en el tiempo. Themyscira se volvió demasiado silenciosa, Londres demasiado gris, y el amor... un recuerdo que dolía respirar. Natasha no había sido solo su pareja: había sido su hogar en un mundo que nunca terminó de pertenecerle.
- dejó de sonreír.
Dejó de creer en los finales felices.
Se prometió a sí misma, bajo el cielo nocturno y con la espada clavada en la tierra, que jamás volvería a amar. El amor, entendió entonces, era una debilidad que los dioses castigaban sin piedad. Mejor vivir eterna, invencible... y sola.
Pasaron años. Décadas.
La amazona siguió siendo un símbolo de justicia, una leyenda viva. Pero su corazón estaba cerrado, protegido por muros más fuertes que cualquier escudo.
Hasta que el cielo se rompió.
Una figura cayó desde las nubes como un rayo de sol: Kara Danvers.
Riendo, torpe, luminosa. Con esperanza en los ojos y una fe absurda en la bondad del mundo. -la vio por primera vez salvar personas con una sonrisa que no pedía nada a cambio, y algo -algo que creyó muerto- se estremeció en su pecho.
Kara no llegó como una promesa.
Llegó como un desafío.
Desafió el silencio de Diana, su tristeza contenida, su juramento sagrado. Con preguntas inocentes, con miradas sinceras, con una luz que no pretendía reemplazar a Natasha... pero que se negaba a apagarse.
- lo supo desde el principio.
Amar a Kara sería traicionar su promesa.
Pero negarla sería traicionarse a sí misma.