EnanadeLali
Desde el momento en que Harry puso sus ojos en Lizzy Espósito Rinaldi, supo que su vida nunca volvería a ser la misma. En medio del bullicio del baile de gala, sus miradas se encontraron y el tiempo pareció detenerse. Para Harry, ella era más que una princesa; era la personificación de todo lo que siempre había soñado pero nunca había encontrado.
Lizzy, con su belleza etérea y su corazón bondadoso, iluminó su mundo. Harry sintió que su alma, que antes vagaba perdida, había encontrado su hogar. En sus ojos celestes, vio reflejado un amor puro y sincero, uno que trascendía el tiempo y las expectativas de la realeza.
"Lizzy, eres mi sueño hecho realidad," le susurró Harry, tomando suavemente su mano. "Desde que te vi, no puedo dejar de pensar en ti. Has llenado mi corazón de una forma que nunca creí posible."
Lizzy sonrió, sus ojos brillando como el mar en una mañana de verano. "Y tú eres mi príncipe encantado," respondió, sintiendo una conexión inexplicable pero innegable. "Contigo, todo parece más brillante, más lleno de vida."
Sus almas quedaron entrelazadas esa noche, compartiendo un amor que desafiaba las barreras del tiempo y las expectativas de la realeza. En cada mirada, en cada caricia, se prometían un futuro juntos, un amor eterno que ni el destino podría romper.