aaarojo
- Reads 325
- Votes 59
- Parts 50
Maya siempre ha vivido entre silencios incómodos y discusiones a puerta cerrada. En su casa, el amor parece haberse convertido en una rutina vacía, y ella ha aprendido a refugiarse en sus pensamientos, en los libros y en la costura para escapar del ruido emocional que la persigue. Carga con más dudas que certezas, intentando no derrumbarse mientras su familia se desmorona lentamente.
Alex, en cambio, vive bajo los reflectores. Es la estrella del equipo de baloncesto del instituto, el orgullo de su entrenador y la esperanza de una beca universitaria. Todos ven en él confianza y determinación, pero pocos saben del peso que siente en los hombros: la presión constante de ganar, de no fallar, de cumplir las expectativas de todos... menos las suyas. El baloncesto no es solo un deporte; es la jaula dorada en la que siente que debe triunfar, aunque a veces no recuerde por qué empezó a jugar.
Sus mundos chocan -literalmente- una tarde cualquiera en el parque. Maya está sentada en el césped, intentando concentrarse en su música, cuando Suki, el perro travieso y cariñoso de Alex, se lanza sobre ella con entusiasmo desmedido. Entre risas nerviosas, disculpas apresuradas y patas llenas de tierra, Maya y Alex se miran por primera vez. Lo que comienza como un encuentro torpe y accidental se convierte en una relación inesperada. Desde dos desconocidos a convertirse en el refugio que nunca supieron que necesitaban, unidos por un salto inesperado, un perro travieso y dos corazones que aprendieron a latir sin miedo cuando estaban juntos.
Una historia tierna y emotiva sobre segundas oportunidades, presión, familia y cómo, a veces, el destino tiene cuatro patas y una cola que no deja de moverse.