Alondramacias376
Amelia venía de una larga lista de generaciones de secretarias en su familia. Todas habían servido, obedecido y callado. Todas... menos ella. Amelia quería más. Mucho más. Quería un nombre propio, emociones propias y, sobre todo, no pasar su vida detrás de un escritorio solo tomando café y respondiendo llamadas.
Así que, cuando apareció la oportunidad de ser secretaria de lo que ella entendía era un gran empresario, no lo dudó ni un segundo. Se empacó, voló a Londres y se dijo: "Vamos a demostrar de qué estoy hecha. Y de paso, a comerme la ciudad."
Lo que no sabía era que a ese hombre no le duraban nunca las secretarias. No tardó mucho en descubrirlo.
Él era insoportable. El hombre más egocéntrico, arrogante, mamón y... bueno, sí, también un poquito promiscuo que Amelia había conocido en su vida. Cada día parecía un reto, un acto de humillación perfectamente calculado. Y lo peor: empezaba desde el primer minuto.
Pero Amelia no era cualquiera. Se llamaba Amelia Lucinda Gutiérrez Martínez, y si alguien pensaba que eso la iba a intimidar, estaba muy equivocado. Esto no era solo un trabajo; era una pelea de egos, y el suyo estaba a prueba.
"Vale, señor insoportable, que empiece el show. Yo no voy a llorar, ni a pedir permiso, ni a huir. Y sí... voy a ser la mejor secretaria que haya tenido. Y usted, créame, me va a respetar. Porque me llamo Amelia Lucinda Martínez Gutiérrez. Y mi apellido... vale oro
Christopher Morgan x oc