Sil1890
ÍNDICE
•Prólogo
•Capítulo 1 - Infancia partida
•Capítulo 2 - La herencia del dolor.
•Capítulo 3 - Extrañar no tiene insulina
•Capítulo 4 - Adolescencia a oscuras
•Capítulo 5 - Madres y culpas
•Capítulo 6 - El diagnóstico que desarma
•Capítulo 7 - Vivir en crisis
•Capítulo 8 - Cuando el alma también se enferma
•Capítulo 9 - Las consecuencias
•Capítulo 10 - La caída
•Capítulo 11 - El primer adiós
•Capítulo 12 - La amputación
•Capítulo 13 - El duelo del cuerpo
•Capítulo 14 - El silencio de los amigos
•Capítulo 15 - Muñón, morfina y culpa
•Capítulo 16 - Una prótesis, una promesa
•Capítulo 17 - Los primeros pasos
•Capítulo 18 - ¿Y ahora quién soy?
•Capítulo 19 - Heridas que sanan
•Capítulo 20 - Una invitación al amor y la esperanza
Prólogo
No soy ejemplo de nada.
No soy ejemplo de lucha, ni de fortaleza, ni de superación.
Soy apenas una mujer que aprendió a vivir con sus heridas, aunque muchas veces aún no sepa cómo.
Esta no es una historia perfecta.
No hay finales de película, ni frases motivadoras cada dos páginas.
Es una historia de verdad.
De las que duelen, pero también abrazan.
Escribo porque hay cosas que ya no quiero callar.
Porque guardar tanto me enfermó más que cualquier diagnóstico.
Porque no quiero que otra persona se sienta tan sola como yo me sentí.
Tal vez al leerme, alguien logre entender que llorar también es sanar.
Que aceptar no es rendirse.
Y que algunas batallas no se ganan, pero se aprenden a llevar.
A quienes encuentren en estas páginas un pedazo de su historia,
les dejo un abrazo en forma de palabras.
A quienes nunca vivieron algo así, les dejo una invitación a mirar con más amor.
Este libro no busca lástima, ni halagos.
Solo quiere ser un faro, una voz, una compañía.
Gracias por leerme.
Gracias por quedarte.