kingpiccoloaz206
El ring era el mismo para todos, pero no todos tenían las mismas batallas.
Dicen que hay personas difíciles de amar. No por qué no se sientan o no saben lo que es el amor. Pero también hay un caso, dónde el amor se muestra en acciones y palabras.
Jey Uso, heredero de una rica familia Samoana, un luchador reservado y con un perfil bajo, tras separarse de su propio linaje (The Bloodline), Jey quería continuar su propia historia. No presume, no busca atención y mantiene su corazón protegido, al igual que su honor.
Pero, del otro lado de la ecuación, proveniente del sol naciente, Iyo Sky, una luchadora japonesa, sin linaje, pero una excelente luchadora en WWE y en Stardom, era diferente, formó parte de JWO (Japanese Wrestlers Organization), una hermandad nipona forjada con disciplina, honor y amistad. Junto a Shinzuque Nakamura, Asuka y Kairi Sane, Iyo había encontrado lugar y algo más: Una familia.
Dos mundos opuestos.
Dos culturas distintas.
Dos corazones que no estaban buscando enamorarse.
Por qué enamorarse de alguien no estaba en sus planes, mucho menos de alguien tan diferente.