Garcaes
Esta no es una obra de ficción ni el producto de una imaginación ociosa. Son, sencillamente, retazos de una realidad fragmentada que se vive y se sobrevive detrás de las rejas. Escribo desde mi propia perspectiva, ese rincón del pensamiento donde el tiempo se dilata y el espacio se contrae hasta volverse asfixiante.
Aquí, la existencia se divide en una dualidad constante: momentos de una fortaleza inesperada que te mantienen en pie, y momentos de una debilidad tan profunda que amenazan con desmoronarte. Hay días duros, donde el cemento parece absorber la energía vital, y días fáciles -o menos feroces- donde la rutina permite un respiro.