byniikagei
- Reads 488
- Votes 52
- Parts 17
La misión más peligrosa de Percy Jackson no es salvar el mundo.
Es darse cuenta de que le gusta Grover y no arruinarlo todo en el proceso.
Pero antes de eso
🅁🄴🄲🄰🄿🄸🅃🅄🄻🄴🄼🄾🅂
Me llamo Percy Jackson y siempre pensé que las misiones eran fáciles de identificar.
Normalmente empezaban con alguien gritando, un dios metiéndose donde no lo llamaban, o una criatura intentando arrancarme la cabeza. Cosas claras. Objetivos definidos. Peligro evidente. De ese que sabes reconocer porque viene con colmillos, fuego o profecías mal escritas.
Esto no.
Esto no tuvo advertencia, ni oráculo, ni espadas desenvainadas.
Empezó como empiezan las peores tragedias de mi vida:
una mañana tranquila en el Campamento Mestizo...
y Grover sonriendo.
No de forma sospechosa.
No de forma heroica.
Solo sonriendo, caminando a mi lado, hablando de cualquier cosa, existiendo demasiado cerca.
Y ahí fue cuando pensé, muy brevemente, muy estúpidamente:
oye, Grover se ve bien hoy.
Ese pensamiento duró menos de un segundo.
Pero fue suficiente.
Porque después vino el segundo pensamiento, mucho peor:
eso no es algo que piensas de tu mejor amigo.
Intenté ignorarlo. Soy muy bueno ignorando cosas importantes. He ignorado señales divinas, advertencias claras y a Annabeth gritándome que no haga algo peligroso. Esto no iba a ser diferente.
O eso creí.
No sabía todavía que acababa de aceptar, sin querer, la misión más peligrosa de mi vida.