Neokan1
Él no buscaba una historia.
Ella no quería protagonizarla.
Pero algo empezó... justo cuando nadie estaba mirando.
En una escuela donde todo gira en torno al ruido -grupos, rumores, miradas que pesan- existen personas que viven en pausa.
Y en esa pausa, entre sobres que no deberían abrirse, risas que duelen más que gritos, y figuras rotas que nadie repara,
nace algo que no intenta cambiar el mundo.
No hay héroes. No hay confesiones épicas.
Solo dos presencias que chocan en silencio.
Una mirada que juzga.
Un corazón que ya no sabe defenderse.
Y una historia que no se grita, pero tampoco se puede evitar.
Porque a veces, el silencio...
también conecta.
Incluso cuando parece que ya no queda nada por decir.