arezouski
Un poema en cuatro movimientos que narra un amor imposible como ceremonia sagrada. A través del viento, el fuego, el silencio y la ceniza, dos almas se reconocen, arden juntas y se separan, dejando una herida que no cierra porque es la prueba de haber sido tocado por lo divino. No habla de pérdida, sino de transformación irreversible: el dolor como marca de lo sagrado, la brasa que permanece viva bajo la piel, esperando...