kimera326
Querido e insaciable lector:
Dicen que después de la tormenta llega la calma, pero en nuestro querido mundo mágico, el Ministerio ha decidido que la paz se firma con tinta, leyes y... contratos matrimoniales. En un intento desesperado por unir las grietas que dejó la guerra y forzar una reconciliación entre familias, se ha dictado un decreto que ha dejado a toda la sociedad boquiabierta.
Todos los ojos -y las apuestas de los corredores de cotilleos- estaban puestos en la heroína de la guerra, la señorita Hermione Granger, y en su predecible, aunque monótono, destino junto al joven Ronald Weasley. Sin embargo, los hilos de la política son caprichosos y el Ministerio tenía planes mucho más oscuros y retorcidos para nuestra brillante bruja.
¿El elegido para su mano? Nada menos que el mismísimo heredero de la fortuna Malfoy: el frío, distante y redimido Draco.
Obligados a unirse en santo matrimonio por el peso de la ley, estos dos eternos rivales se ven arrastrados a compartir el mismo techo. Se aborrecen, por supuesto. Ella ve en él la soberbia del pasado; él ve en ella el juicio implacable de los vencedores. Convencidos de que el otro solo guarda desprecio en su corazón, se preparan para una guerra silenciosa entre las paredes.
Pero cuidado, queridos lectores, porque cuando el odio y los prejuicios se ven obligados a convivir en el desayuno, las chispas no tardan en saltar. ¿Surgirá el afecto entre los escombros del resentimiento, o será este matrimonio un simple y eterno amor forzado?
Solo el tiempo lo dirá.
Atentamente,
la Autora.