ConanOsuna
Cassiope Grindelwal era un nombre que el mundo mágico pronunciaba con miedo. No solo por su linaje, sino por la presencia que imponía: una magia antigua, poderosa, imposible de ignorar.
Su destino fue sellado al salir de Hogwarts. Un contrato de matrimonio la unió a Regulus Black. Lo que debía ser una obligación se convirtió en un vínculo fuerte, temido por fuera y profundamente amoroso en privado.
Sirius la aceptó como familia desde el inicio y la integró a su grupo de amigos. Así, Cassiope se volvió cercana a Remus, Peter y James Potter. Con James existió algo más... un amor silencioso, intenso, pero imposible. Ambos eligieron caminos distintos.
Con el tiempo, Cassiope descubrió que tenía más de un alma gemela. Regulus era una de ellas. James y Sirius también. La magia nunca fue simple.
James se casó con Lily y tuvieron un hijo. Cuando nació Harry, eligió a Sirius y a Cassiope como padrinos.
Pero la noche en que Voldemort atacó, todo cambió.
Lily murió. James fue enviado a San Mungo. El niño debía ser entregado a la familia Evans... pero Cassiope no lo permitió.
Cassiope: -Harry no crecerá sin amor.
Regulus: -Entonces crecerá con nosotros.
Así, Cassiope Grindelwal tomó la tutela de Harry Potter, sin saber que esa decisión alteraría el destino del mundo mágico para siempre.