meidac
Nukumizu Kazuhiko siempre creyó que su mayor talento era pasar desapercibido.
No destacar, no involucrarse y no esperar nada de nadie le parecía la forma más eficiente de vivir una vida tranquila. Incluso cuando terminó rodeado de chicas con problemas sentimentales, su papel nunca cambió: escuchar, aconsejar y observar desde el margen.
Sin embargo, una noche de insomnio -motivada por un aburrimiento que no sabía explicar- lo lleva a dar un paseo nocturno que rompe por completo su rutina. En un parque silencioso, Nukumizu presencia una batalla que no debería existir: vampiros, una chica que cae del cielo y una pelea que amenaza con terminar muy mal.
Obligado a actuar por primera vez, Nukumizu descubre que incluso alguien que intenta ser un personaje secundario puede convertirse en una pieza clave... aunque sea de la forma menos heroica posible.
Entre reflexiones incómodas, humor seco y situaciones que jamás pidió, esta historia sigue a un protagonista que solo quería una vida normal, pero que ahora deberá aceptar que el aburrimiento ya no es una opción.
Porque, al parecer, incluso los personajes de fondo pueden cambiar el rumbo de una historia.