777nonaV
El era el tipo de chico que sabías que era problema desde la primera mirada.
Ella era todo lo contrario.
O al menos eso creía.
-¿No que no te gustaban las cosas dulces?
-No me gustan... excepto tú. -y sonrió con esa curva peligrosa en sus labios.
Su corazón se aceleró.
Él lo notó.
Y ella también, que su mirada se detenía en ella más de lo debido.
-¿Sabes? -murmuró él, más cerca-. No soy bueno con las palabras dulces... pero si vas a quedarte, prometo intentarlo contigo.