Valentín "colo" Barco ya era uno más de la selección.
Nico Paz recién se iba integrando. Ya que era nuevo.
Una apuesta. Dos mejores amigos. Un montón de sentimientos que nunca debieron aparecer.
O eso creían ellos.
A Enzo Fernández y Julián Álvarez jamás imaginaron que un simple cambio de habitaciones terminaría convirtiéndose en el inicio de algo que ninguno de los dos estaba preparado para sentir.