SabakunoAmbar
- Прочтений 3,121
- Голосов 671
- Частей 31
-No estás solo en esto -dijo, y por primera vez en mucho tiempo su voz tembló, solo un instante, apenas perceptible-. No estás solo, Rin, yo estoy aquí, y no me voy a ir a ninguna parte.
Rin levantó la vista de golpe, los ojos abiertos de par en par, como si esas palabras fueran un golpe inesperado, algo que no había anticipado, algo que dolía más que el silencio.
-¿Y qué vas a hacer? -preguntó, la voz subiendo de tono, casi histérica-. ¿Vas a jugar de padre? ¿Vas a dejar el fútbol? ¿Vas a contárselo a todos? ¿A Ego? ¿A los demás? ¿Qué mierda vas a hacer, Sae? Porque yo no sé, no tengo ni idea de qué hacer.
Sae no respondió de inmediato, solo respiró hondo, dejó que el aire entrara y saliera despacio, como si estuviera midiendo cada palabra antes de soltarla.
-No voy a dejar nada -dijo al fin-. no voy a dejar el fútbol, no voy a dejar Blue Lock, no voy a dejar que esto te destruya, pero tampoco voy a fingir que no está pasando, vamos a enfrentarlo, juntos, paso a paso, como siempre hemos hecho.
Rin soltó una risa amarga, corta, que sonó más como un sollozo disfrazado.
-¿Juntos? -repitió, y la palabra salió cargada de sarcasmo, de dolor-. Tú y yo nunca hemos hecho nada juntos, Sae, siempre has estado un paso adelante, siempre inalcanzable, siempre mirándome desde arriba, y ahora... ahora esto, ahora un hijo que ni siquiera sé de quién es, porque ni siquiera recuerdo... no recuerdo cómo pasó, no recuerdo nada claro, solo sé que pasó, y que ahora todo se va a la mierda.
Sae apretó los labios, una línea fina y blanca, pero no apartó la mirada.