Lottiepop67
En Outer Banks, si perteneces al lado correcto de la isla, eres afortunado. En el lado en que las mansiones parecen templos, las piscinas reflejan un cielo perfecto con patios cuyo césped está perfectamente pulido.
Aunque ni siquiera esa fachada de perfección puede borrar la ambición, el poder que se hereda como una maldición y los oscuros secretos que guardan. Dentro de ese caos lujoso y asfixiante, los herederos del oro -hermosos y enigmáticos- se mueven con la arrogancia de quienes tienen el mundo en sus manos, haciendo y deshaciendo a su antojo, como si para ellos las consecuencias no existieran.
Se hunden en excesos alcohol, fiestas interminables, autos, ropa, drogas...
Sin embargo, para algunos su adicción no son solo las sustancias. Es carnal, se sumergen en un círculo vicioso de contactos prohibidos que, poco a poco les va consumiendo el alma. Buscando siempre un toque más, una dosis extra de adrenalina, una mordida más profunda de lo prohibido, solo una vez más.
Y cuando finalmente se dan cuenta, ya están encadenados el uno al otro. Ya nada importa, ni el linaje, ni el juicio de los demás. Solo queda la necesidad desesperada de tenerlo contigo, de fundirte en ese caos para intentar, por un segundo, apagar el ruido de tu mente.