Pascuu_7
- Reads 902
- Votes 556
- Parts 18
Hay veces en las que una mirada dice más que mil palabras... y la nuestra guardaba secretos que nunca nos atrevíamos a decir.
Hay historias que no llegan a suceder, pero aun así te marcan para siempre. Historias que se escriben con miradas que duran apenas un segundo... y sin embargo te persiguen durante años. Eso me pasó con ella.
Mi nombre es Emanuel, y desde hace 7 años estoy profundamente enamorado de Sofía, mi compañera de colegio.
Ella era la chica extrovertida y yo, el chico tímido. Ella era la chica popular y yo, el chico invisible. Yo la veía como inalcanzable, ella me miraba como si guardara un secreto que jamás nos animamos a decir en voz alta.
Nunca nadie nos imaginó juntos... salvo nosotros. La conexión y el nerviosismo que sentíamos al mirarnos era nuestro secreto mejor guardado.
Hacer contacto visual con ella es lo más mágico que viví en toda mi vida. Un sentimiento que es imposible explicar con palabras.
Y aunque nunca hablamos sobre eso, estoy 99% seguro de que la atracción era mutua... aunque ese 1% de duda me persigue desde hace años.
Nos ocurrían incontables sincronicidades que yo tomaba como señales del destino que nos quiere juntos. No fuimos nada. Pero al mismo tiempo, siento que lo fuimos todo. Se me hace imposible imaginarme un futuro sin ella en mi vida.
Hace 2 años terminamos el colegio. Esa fué la última vez que la ví. En el medio viví una enfermedad muy grave en la que estuve internado 9 meses, y mi vida corrió peligro. Ahora soy una persona completamente nueva. Ya no tengo más miedo, y digo con palabras todo lo que antes callaba y decía con la mirada. La vida me dio una segunda oportunidad.
Verla tan solo una vez más ya bastaría para volver a enamorarla.
Si tan solo me hubiera animado a decirle lo mucho que la amo...
Si tan solo tendría una última oportunidad de decirle lo que siento mirándola a los ojos...
Lástima que ya es demasiado tarde...
¿O quizás no?