Lista de lectura de storylunaroja
2 stories
 PRETEND - PABLO GAVI  by miress6
miress6
  • WpView
    Reads 138,295
  • WpVote
    Votes 5,285
  • WpPart
    Parts 65
Pablo Gavi, regresa a Sevilla para pasar las vacaciones con su familia tras una temporada en la que ha estado pensando en su recuperación. Allí conoce a Valeria, la chica que cuida de sus primos pequeños. Desde el primer momento, la química entre ellos es explosiva, pero tras su encuentro Gavi hace una apuesta con sus amigos, conquistará a Valeria antes de que acaben las vacaciones. Sin embargo, lo que comienza como un simple juego se convierte en algo más profundo. Cuanto más la conoce, más se da cuenta de que Valeria no es como las demás. Su dulzura con los niños y su forma de desafiarlo sin temor lo hacen caer rendido sin darse cuenta.
𝙋𝘼𝘽𝙇𝙊 𝙂𝘼𝙑𝙄 | 𝙈𝘼𝙇𝘼 𝙎𝙐𝙀𝙍𝙏𝙀 ¹⁸ by _lmzzv
_lmzzv
  • WpView
    Reads 2,178
  • WpVote
    Votes 80
  • WpPart
    Parts 2
El Barça acababa de ganarle al Real Madrid y la casa de Lamine parecía un completo desastre. Música alta. Botellas por todos lados. Personas gritando el resultado como si todavía siguieran en el estadio. Y en medio de toda esa locura estaban Mila Álvarez y Pablo Gavi, mirándose desde extremos opuestos de la habitación como si el resto del mundo hubiera desaparecido. Se suponía que se odiaban. Eso era lo que ambos repetían cada vez que alguien preguntaba por qué discutían tanto. Pero nadie se mira así cuando odia. Porque cada pelea entre ellos terminaba igual: demasiado cerca, demasiado intensa, demasiado difícil de detener. Y esa noche fue peor. Tal vez por la adrenalina del clásico. Tal vez por el alcohol. O tal vez porque llevaban demasiado tiempo fingiendo que no sentían nada. Lo único claro era que algo entre ellos estaba a punto de explotar. Porque algunas historias de amor empiezan con flores. La de mila y gavi empezó después de un clásico, entre orgullo, caos y dos personas incapaces de mantenerse lejos la una de la otra. porque cuando las luces se apagaban y el orgullo dejaba de importar por unas horas lo resolvían como ellos lo hacían siempre entre gemidos