SandraPea
- Reads 6,597
- Votes 838
- Parts 11
Luciana Bathory no cree en los "imposibles". Cree en los "aún no".
Y su "aún no" favorito tiene nombre y apellido: Drew Blackthorn .
El chico más frío, serio e inalcanzable de todo Manhattan. El tipo que mira a todos como si fueran ruido de fondo. El que vive acelerando motos como si escapar fuera un deporte olímpico. El mismo que, según el consenso general, no tiene corazón... o lo dejó olvidado en algún lugar junto con su paciencia.
Perfecto.
Porque si hay algo que Luciana ama más que el drama... es un buen desafío.
Desde el momento en que decidió que Drew sería suyo -decisión completamente racional, por supuesto, tomada después de observarlo durante aproximadamente tres minutos y medio- su vida adquirió un propósito claro, firme e inquebrantable:
Enamorarlo.
A como dé lugar.
¿Métodos? Bueno... eso es flexible.
Porque Luciana no corteja.
Luciana irrumpe.
Drew está en una carrera ilegal a medianoche, rodeado de motores rugiendo, luces cegadoras y apuestas peligrosas... y de pronto, entre la multitud, aparece ella.
Como un huracán rosa.
Carteles con brillantina, luces LED pegadas con cinta, frases cuestionablemente motivacionales como:
"¡Vamos Drew, acelera como si yo te estuviera esperando al final!"
"¡Si ganas, te invito a salir! (Si pierdes también)"
"¡Eres frío, pero yo soy persistente!"
Y ahí está, saltando, gritando su nombre con una emoción que no combina en absoluto con el ambiente rudo que lo rodea.
Todos la miran.
Algunos se ríen.
Otros se apartan.