izumitakahachi14
En un mundo de casadores y monstruos, una niña de carne y piedra, de sangre y divinidad. Su cabello azul lleva el eco de los cielos y sus ojos dorados reflejan el juicio de un dios que jamás habló. Esa niña la jugadora número 1. Mientras Jimwoo despertaba como sombra del humano, ella lo hacía como sombra del dios Cada sombra que convoca, cada criatura que se inclina ante ella, recuerda lo mismo: la reina no fue entrenada... Ella es humana... Pero no del todo. Y en el tablero oculto donde los dioses juegan, ella no obedece las reglas: Ella las reescribe