Zafia_Malcreada
Estado de México, 1987. Un lugar muy surreal para estar, y más para ser, en específico, un adolescente.
Rodrigo es la antítesis de lo que cualquier señora consideraría un muchacho de bien, ese por el que muchas se persignaron dos veces y/ o se cambiaron de banqueta al cruzárselo en la calle. La oveja negra de Polanco.
Luis Rojas, si el privilegio fuera un arte, ahí tienen a su Van Gogh. Nacido con el sol en la frente y un futuro resuelto; aun con su voz nasal y risa estruendosa, nadie le podía negar lo guapo. Era el príncipe encantador, sin el esfuerzo.
Ambos, vecinos y mejores amigos desde los trece. Ambos, sin querer, acompañándose para descubrir que el amor no ve privilegios, ni géneros, y mucho menos lógica.