clown_54
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Teresa Chávez lo perdió todo. La mansión, el estatus, el respeto. Lo único que le quedó fue la lástima en los ojos de quienes alguna vez la envidiaron. Caminando sin rumbo por la Ciudad de México, rota y humillada, un accidente la arranca de su mundo con un último pensamiento vengativo: _si hay una segunda oportunidad, no la voy a desaprovechar_.
Cuando abre los ojos, no está en un hospital. Está en una cama de seda, en una habitación de piedra fría, con el cuerpo adolorido y manchado de sangre. A su lado duerme un rey enfermo de cabello plateado. Y en su cabeza estallan recuerdos que no son suyos: jardines de un castillo, una princesa de cabello valyrio, un padre ambicioso susurrándole deberes al oído.
Ya no es Teresa Chávez. Ahora es *Alicent Hightower*, de dieciocho años, reina consorte de los Siete Reinos tras pasar su noche de bodas con el rey Viserys I Targaryen. Una niña criada para obedecer, entregada como pieza política para estabilizar un reino al borde del caos.
Pero Teresa no sabe obedecer. No sabe ser sumisa. No sabe dar lástima.
Atrapada en el cuerpo de Alicent, con el dolor de la consumación aún fresco y la humillación de ser revisada como ganado, Teresa hace un juramento: esta vez no será pobre, no será usada, no será olvidada. Si tiene que ser reina, será la reina. Si tiene que parir herederos para asegurar su poder, los parirá. Si tiene que sonreír mientras planea, sonreirá. Y si para sobrevivir en la corte de los dragones tiene que destruir a la princesa Rhaenyra, su antigua mejor amiga, o manipular al rey moribundo en su lecho... lo hará.
Porque la Fortaleza Roja es una jaula de piedra y fuego, pero Teresa Chávez nunca fue un pájaro.
Fue el incendio.
no acepto copias ni adaptaciones
esta historia me pertenece a mí (la casa del dragón créditos a su respectivo autor)