Kamblaack
A los diecisiete años, Andrew aprendió que una sola noche puede condenarte de por vida, lo que comenzó como una fiesta terminó convertido en una sentencia irreversible:
Está embarazado.
El problema no es solo el miedo, ni el escándalo, ni el cuerpo que ya no le pertenece... El verdadero horror tiene nombre y apellido: Pietro Rossi, un hombre mucho mayor que él y el mejor amigo de su padre.
Andy queda atrapado en una red de silencios, culpa y dependencia emocional. Cada latido dentro de su vientre es un recordatorio de un error que no puede deshacer y de un secreto que amenaza con destruir a su familia desde dentro.
Callar significa asfixiarse.
Hablar significa traicionar.
Pietro, por su parte, no es un salvador ni un villano absoluto, es un hombre marcado por sus propias sombras, consumido por el deseo, la culpa y una obsesión que nunca debió cruzar ciertos límites. Entre la responsabilidad y el egoísmo, entre el deber y la necesidad de poseer aquello que ya ha manchado.
Pietro se hunde lentamente en su propio abismo.