UserNamShip
Park Jimin solo necesitó ver los labios de Min Yoongi una vez para decidir su destino:
lo besaría... cueste lo que cueste.
Desde ese día, el Omega lo persigue por pasillos, aulas y rincones prohibidos, dejando notas, declaraciones sin vergüenza y propuestas de matrimonio adelantadas.
Yoongi solo quiere escuchar música, escribir y vivir en paz, pero ¿cómo se huye de un Omega decidido a besarte hasta que aceptes ser su esposo?