gabrielycris18
- LECTURAS 76
- Votos 2
- Partes 10
Dicen que amar es dejar ir.Pero nadie habla de la persona que se queda.Ella creyó que había encontrado en él un refugio, un lugar donde sus heridas finalmente podrían descansar.Aunque, desde el principio, hubo cosas que nunca terminó de entender. Él la quería demasiado.O eso se decía a sí misma. Sus celos, sus preguntas constantes, su necesidad de saber dónde estaba, con quién hablaba y qué hacía comenzaron a hacerla sentir que estaba perdiendo poco a poco su libertad.Sabía que algunas cosas no estaban bien, pero estaba enamorada.Y cuando amas a alguien, a veces encuentras mil razones para justificar aquello que, en el fondo, sabes que te está haciendo daño.Así que aguantó.Aguantó porque pensaba que amar también significaba tener paciencia. Porque creía que las grietas podían repararse.Porque, a pesar de todo, seguía viendo en él a la persona que había prometido quedarse.Hasta que un error fue suficiente para que él dejara de luchar por ellos y decidiera marcharse.Y mientras él aprendía a vivir sin ella, ella aprendía a sobrevivir con su ausencia.Sin saber cómo decirle todo aquello que llevaba dentro, comenzó a escribir.Una carta por cada día.365 cartas.Cartas que guardaban sus «te quiero», sus «perdóname», sus «quédate» y todos los gritos que nunca consiguió hacerle escuchar.Cartas que se convirtieron en el único lugar donde podía seguir hablándole, incluso cuando él ya no estaba.Nunca pensó que él las leería.Nunca imaginó que algún día descubriría todo lo que había escondido entre aquellas páginas.Y mucho menos que, al leerlas, comprendería todo aquello que ella había soportado por amor.Porque hay amores que se pierden por un error.Hay personas que aprendemos a valorar cuando ya no podemos recuperarlas.Y hay cartas que jamás deberían haber llegado a su destinatario...hasta que alguien decidió leerlas demasiado tarde.Y hay otro tema importante.Nathaniel...¿sera un mafioso? ⚠️Historia completamente mía