Angie_Gonzalez_15
¿Qué harías si un día un hombre decidiera crucificar a tu madre y prenderla en llamas frente a ti? ¿Si hubiera heredado el aquelarre de tu madre, una bruja, y decidieras proteger a todas las demás brujas para que no pasaran por lo mismo?
Eso es lo que hizo Elizabeth Sorcière, protegiendo a su hermana y compañeras de las garras de Jeremiah Courageux, pero... ¿Qué sucede cuando las protecciones no son suficientes y gracias a él muere alguien muy cercana a la única familia que te queda?
Exacto, tomar venganza. Aunque para tu des fortunio, el causante de todos tus males piensa igual a ti, llegando a conseguir ayuda de un hombre que no dudará en igualarse a ti.
Amores que no deben ser, venganzas que pesaran de por vida y traiciones imperdonables que llevaran a Jeremiah a seguir con su particular frase: ¡QUEMEN A LA BRUJA!