Renii_104
En un mundo donde los sueños a veces nacen de la admiración, Isagi tomó una decisión que cambiaría su vida: convertirse en idol de J-pop a los 13 años. No lo hizo por fama o dinero... lo hizo por alguien.
Todo empezó el día que fue a ver un partido y lo vio por primera vez: Kaiser. Seguro de sí mismo, talentoso, imposible de ignorar. Desde ese momento, Isagi no pudo apartarlo de su mente. Se volvió su fan más fiel, siempre atento a cada partido, a cada logro, apoyándolo como si eso fuera lo más importante en su vida.
Con el tiempo, ese sentimiento creció tanto que decidió hacer algo al respecto. Si quería que Kaiser lo notara, tenía que brillar también.
Cuatro años después, lo había logrado. Isagi ya no era solo un chico en las gradas; ahora era un idol con miles de fans, con personas que lo admiraban como él alguna vez admiró a alguien más. Aun así, había algo que no cambiaba...
Esa pequeña duda que siempre lo acompañaba:
¿Kaiser alguna vez se daría cuenta de que existía?
Mientras tanto, la vida de Kaiser también iba en ascenso. Empezó a jugar fútbol a los 15, y al año siguiente ya estaba modelando. Su fama creció rápido, tanto que cuatro años después ya tenía mercancía propia y seguidores por todas partes.
Pero entre todos ellos, había uno que no podía olvidar.
Un fan algo intenso, dos años menor, que siempre estaba ahí. Apoyándolo, siguiéndolo, mirándolo como si fuera lo más importante del mundo. Isagi.
Por eso, cuando descubrió que ese mismo chico se había convertido en idol... no supo cómo reaccionar al principio.
Y sin darse cuenta, poco a poco, empezó a hacer lo mismo que él hacía antes: seguirlo, ver sus presentaciones, comprar su mercancía.
Quizá era raro.
Quizá no tenía sentido.
Pero era real.
Ahora, los dos estaban del mismo lado... admirándose sin saber cómo acercarse.
-Ambos harían lo que fuera por llamar la atención del otro-
~Aclaro que los personajes no son míos, está solo es una hi