SourceOfRoses
Después de unos años duros viviendo en Boston, mi madre decidió que lo mejor era que nos mudáramos a Londres con mi tía.
Pensé que mi vida mejoraría allí, que tendría menos problemas. Pero al parecer me equivocaba. Nuevos problemas me esperaban en esta nueva ciudad, pero esta vez tenían nombres y apellidos.
¿Por qué a mi? Me preguntaba. ¿Por qué mi vida tiene que ser siempre un desastre?
Hasta que por fin comprendí que mi vida no era ningún desastre. El desastre era yo.