¡Aclaraciones!:
•Puede ser que haya mala ortografía (si la hay, perdón por eso).
•Si no te gusta este contenido, no lo leas y trata de no dejar malos comentarios.
Billy Butcher jamás pensó que la palabra "hogar" pudiera salir de su boca sin escupirla después. Pero ahí está: cambiando pañales, calentando biberones, y consolando a un bebé rollizo con carcajadas contagiosas... que resulta ser su hijo.
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